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EL FUTURO DE LAS CLÁUSULAS SUELO ESPAÑOLAS SE JUEGA EN EUROPA

El Tribunal de Justicia de la UE presentará el próximo 12 de julio sus primeras conclusiones sobre la retroactividad

La sentencia firme que pone en jaque a la banca española no se conocerá hasta finales de año

 

El Tribunal de Justicia de la UE ha celebrado este martes la esperada vista oral sobre los tres asuntos prejudiciales acumulados en relación a la retroactividad de las cláusulas suelo en España. Este proceso es seguido con gran expectación desde España porque podría suponer que los bancos tengan que devolver lo cobrado por las cláusulas suelo de las hipotecas desde el inicio del contrato. La banca se juega miles de millones ante las muchas causas judiciales pendientes de sentencia. Tras la vista oral, el Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea presentará sus conclusiones sobre la retroactividad de las cláusulas suelo el próximo 12 de julio, aunque se trata una opinión independiente y no vinculante para la posterior sentencia firme, que será publicada a finales de año.

¿Por qué es tan trascendente este proceso judicial en la UE?

En el 2013, el Tribunal Supremo dictó una sentencia que consideró nulas por poco transparentes las cláusulas suelo del BBVA, Novagalicia (Abanca) y Cajamar. El fallo afectaba solo a estas tres entidades, que ya las eliminaron y han asumido el coste. Desde entonces, la mayor parte de los bancos las han eliminado. Paralelamente, el Supremo tiene pendiente aclarar si las múltiples sentencias en contra que están sufriendo los bancos por este asunto deben obligarles a abonar a los demandantes todo lo cobrado de más desde la fecha de la sentencia (2013) o por todo el contrato, que en muchos casos datan del 2009. Sin embargo, el Tribunal Supremo decidió el 14 de abril suspender la tramitación de un recurso sobre cláusulas suelo a la espera de conocer el pronunciamiento de la Justicia europea.

¿Qué es lo que tiene que decidir el Tribunal Europeo?

El alto tribunal, que estudia el caso de dos personas que solicitaron la suspensión de la resolución de un recurso presentado por Unicaja en octubre de 2015, debe pronunciarse sobre la retroactividad. Es decir, si los bancos deben abonar a los demandantes todo lo cobrado de más desde la fecha de la sentencia o por todo el contrato, y no solo desde el 2013 que es cuando dictó sentencia el Tribunal Supremo.

¿Qué se ha debatido en la vista oral este martes?

En sus alegatos, los abogados de los afectados y los de las entidades financieras implicadas en estos tres asuntos han expuesto sus argumentos para defender sus posiciones, que principalmente han girado en torno a las implicaciones económicas que tendría decretar la retroactividad sin límite para las devoluciones de las cantidades cobradas por los bancos a sus consumidores. En este sentido, la defensa de los afectados ha apuntado que la devolución de la totalidad de estos importes no supondría riesgos sistémicos para la economía española y que, además, podría facilitar el “cumplimiento correcto” de las obligaciones adquiridas por parte de los clientes con las propias entidades financieras. Por su parte, la Abogacía del Estado ha defendido que la sentencia del Tribunal Supremo que declaró nulas las cláusulas suelo en contratos hipotecarios pero que limitó la devolución de las cantidades en el tiempo, lo que considera que es “un importante hito en favor de la máxima protección del consumidor”. La Comisión Europea, por su parte, ha alertado de que “si se eliminan solo los efectos hacia el futuro los profesionales tendrían un inventivo económico claro y evidente para seguir empleando cláusulas abusivas”, puesto que “se beneficiarían de ellas mientras un tribunal nacional no declare su abusividad”.

¿Qué efectos puede tener sobre la banca española?

Las entidades financieras españolas han percibido unos 4.474 millones de euros por la aplicación de cláusulas suelo en las hipotecas entre noviembre de 2009, cuando los bancos y cajas activaron su comercialización, y hasta el 9 de mayo de 2013, fecha sobre la que ha sentado doctrina el Tribunal Supremo a partir de la que devolver lo cobrado por este tipo mínimo por falta de transparencia. De reconocer Bruselas la devolución de todos los importes cobrados por las cláusulas suelo desde el origen del préstamo, la banca española tendría que devolver 4.500 millones, cifra que engrosaría la factura de 5.269 millones por los intereses cobrados desde el 9 de mayo de 2013 hasta finales de 2015, según cálculos de Analistas Financieros Internacionales (Afi). Así pues, las entidades financieras han ingresado casi 9.800 millones desde 2009 gracias a limitar en las hipotecas la caída del Euríbor.

 Fuente: elperiódico.com
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