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BORIS JOHNSON, EL TRUMP BRITÁNICO

El ex alcalde de Londres sube el tono en la campaña a favor del Brexit y compara el proyecto de la Unión Europea con los planes de Hitler crear un “superestado” en el Viejo Continente.

Primero llamó a Obama “el presidente medio keniano”.  Luego se desmarcó diciendo que el Brexit “no causará la Tercera Guerra Mundial”. Ahora ha ido mucho más allá al comparar la Unión Europea con la idea del “superestado” de Adolf Hitler… Boris Johnson se ha soltado la melena y ya solo le falta hacerse un tupé a lo Donald Trump.

El primero en comparar al ex alcalde de Londres y al candidato republicano ha sido el diputado laborista Owen Smith… Johnson se ha convertido en un Donald Trump barato. Sus comentarios son ridículos y bochornosos. Sería mortificante verle convertido en líder del Partido Conservador; eso convertiría la política británica en algo horrible”.

Aunque la curiosa metamorfosis de Johnson, consumada esta misma semana, fue apreciada antes que nadie por el ex primer ministro conservador John Major, que le acusó de usar una “verborrea” cada vez más parecida a la del líder del Partido de la Indepedencia del Reino Unido (Ukip), Nigel Farage.

En un alarde de populismo patriótico o patriotero (según se mire), Johnson se ha embarcado estos días en el autobús de Vote Leave, presto a propagar su euroescepticismo por toda la geografía británica, en actos solo para acólitos, al más puro estilo Donald Trump. Con la ayuda de su diario de toda la vida, The Daily Telegraph, se desmarcó el domingo con sus declaraciones más polémicas hasta la fecha (y la campaña no ha hecho más que empezar).

Johnson asegura sin ambages que la UE persigue el mismo fin que el dictador nazi, aunque con “diferentes métodos”. Napoléon, Hitler y muchos otros han intentado conseguirlo, pero siempre acaba de un modo trágico, advierte el cabecilla de Vote Leave, que asegura que la historia de Europa en los último 2.000 años se ha caracterizado por “repetidos intentos de unificación” para emular la “edad de oro” de la antigua Roma.

“Pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: no hay una lealtad fundamental a la idea de Europa”, sostiene Johnson. “No hay una autoridad que la gente respete o comprenda. Y esto está causando un profundo vacío democrático”. Recordando como de costumbre a Winston Churchill, Johnson hizo un llamamiento a los británicos para convertirse en “los nuevos héroes de Europa” y parar a tiempo “un proyecto que está fuera de control”.

Su correligionario Eric Pickles fue el primero en tirarle de las orejas, recordando el revuelo causado hace apenas dos semanas por la polémica del supuesto “sionismo” del dictador nazi: Rara vez sirve de ayuda mencionar a Hitler, sobre todo en boca de un ex alcalde de Londres”.

El diputado conservador Nicholas Soames, nieto de Churchill, ha salido también en defensa del buen nombre de su abuelo y ha condenado las declaraciones “deplorables e idiotas” de Johnson desde el momento en que se atrevió a insultar a Obama: No sé quién les escribe últimamente esas estupideces a Boris.

Lord Edwin Bramall, ex jefe de Personal de Defensa, que participó en el Desembarco de Normandía, ha criticado también la salida de tono de Johnson: “Comparar la UE con los nazis es absurdo. La ambición de Hitler era crear un imperio y subyugar a los europeos. La comparación con la UE es para echarse a reír.

“Boris está buscando desesperadamente titulares para su campaña desesperada”, concluye la ex ministra laborista Yvette Cooper. «No debería intentar jugar a la política con el capítulo más siniestro de la historia de Europa”.

Fuente: EL MUNDO, Carlos Fresnada, Londres 
http://www.elmundo.es/internacional/2016/05/16/5738a03946163fff548b45fa.html